En un día tan normal como el de hoy, porque otra cosa no, pero hoy ha sido uno de esos días que dices "hay que ver, qué día más normal", esa normalidad se ha roto a eso de las 7. Me despertaba yo de mi siesta habitual (que había empezado a las 3 de la madrugada de la noche anterior, siguiendo mi habitual rutina), y al entrar a comprobar mi e-mail, he visto que tenía un nuevo mensaje en mi bandeja de entrada (qué ilusión, qué ilusión, qué ilusión!), cuyo texto era tan inquietante como chocante. El fundamento del mismo (lo único que estaba escrito, vamos) es el que vengo a recitaros sin más demora: "Antrax en tu tampax". Era un e-mail anónimo, pero gracias a quien lo haya escrito, porque ha podido salvarme la vida. Es agradable ver que hasta un día normal como el de hoy sirve para descubrir que tienes más amigos de los que parecía y que todavía hay gente que se molesta en preocuparse un poco por los demás (o por lo menos por mí, que es lo que importa).
Bueno, me parece que eso es to, eso es to, eso es todo amigos.
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